|
Hasta allá se extiende el entusiasmo de Christian Boesch, ahora ayudado por un grupo de amigos de la zona interesados en contribuir a la comunidad.
DANIEL SWINBURN
"Teach teachers Teach" se llama el nuevo proyecto que quiere poner en marcha el Papageno de Calafquén, como cariñosamente se apoda el gran ex cantante lÃrico, Christian Boesch, quien luego de jubilar de su primera carrera en la escena, en 1991, decidió vivir en el sur de Chile, donde inició su segunda vida como agricultor. Pero también en su segunda vida ha habido un espacio grande para rememorar o reencantar su vocación de amante de la ópera y de la música clásica, que lo llevó a destacar en los principales teatros del mundo, especialmente como especialista en roles mozartianos. La necesidad de darle una adecuada enseñanza a sus hijos nacidos acá lo llevó a formar la escuela de música Papageno, en Villarrica, en colaboración con el colegio alemán de dicha ciudad.
Dos escuelas rurales de alumnos mapuches coronan este exitoso programa, en el que cada niño debe aprender obligatoriamente un instrumento musical durante cinco años, logrando con ello despertar el talento de muchos jóvenes que luego profundizan su formación con clases particulares.
Hoy, el entusiasmo de Boesch lo lleva a Panguipulli. El Comité de Amigos de dicha localidad, formado por 50 destacados vecinos liderados por Nicolás Ibáñez, Andrés Amenábar y Sven von Appen, le encargó diseñar un proyecto cultural que pudiera enriquecer la vida de la hermosa comuna sureña. Boesch ya lo tenÃa en carpeta, sólo faltaba que alguien se lo pidiera. Él sabe muy bien las carencias del sistema de formación musical chileno, el que por una parte disminuye hasta casi hacerlas desaparecer las horas obligatorias de música en la sistema escolar oficial, y crea, por otro lado, una enorme demanda por profesores instrumentistas y de directores necesarios para la buena marcha de la fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles, entidad que ya agrupa a lo largo del paÃs cerca de 300 agrupaciones y 37 de ellas están en la regiones de Los RÃos y de Los Lagos.
Â
Gracias a sus antiguas amistades logradas durante su carrera lÃrica, Boesch pudo comprometer la venida a Panguipulli de cuatro destacados profesores europeos, los cuales serán la primera piedra de este proyecto que quiere tener tres sedes. La principal de ellas estará ubicada detrás de la pintoresca iglesia de los capuchinos cerca de la plaza de dicha localidad. Allà logró que la iglesia le entregara en comodato una antigua casona de madera que fuera utilizada por los capuchinos en su misión evangelizadora. Hoy requiere de una restauración, a la cual ya se ha comprometido: "Haremos en esta gran casona un teatro, una escuela de música y un museo que recuerde la llegada de los capuchinos". Los 300 millones que pesos que calcula costarÃan estos trabajos no lo desmotivan, pues las buenas ideas atraen recursos.
Â
Teach Teachers Teach, o Proyecto TTT, se nutrirá de alumnos de las orquestas infantiles y juveniles, de las cuales vendrán grupos de diez profesores que trabajarán durante diez dÃas dos veces al año, de tal manera de conseguir mejorar la maestrÃa de la entidad que dirige actualmente Maritza Parada y que preside Cecilia Morel de Piñera. Es urgente la preparación de músicos que puedan dirigir las orquestas ya formadas a lo largo de todo Chile, y cuyo éxito social y cultural ya es una realidad que hay que mantener en el tiempo. Boesch se ha propuesto metas pedagógicas, técnicas y artÃsticas muy ambiciosas para esta nueva escuela, pues quiere que de aquà surjan talentos chilenos de nivel internacional. Es necesario formar un número importante de profesores que no se vea constreñido por la permanente emigración al extranjero de aquellos que logran obtener una beca para su perfeccionamiento, y que generalmente no vuelven.
Â
Gracias a los músicos que llegarán a enseñar y supervisar la escuela de música, Boesch piensa formar además a un cuarteto de alto nivel internacional, que podrÃa tener un gran impacto en la zona y en todo el paÃs, pues agrupaciones de esta Ãndole no existen. Es toda la región la que se verá beneficiada, a través de conciertos y de campamentos musicales, experiencia exitosa ya probada en Villarrica y Valdivia. Boesch, como director técnico general y responsable del proyecto, busca formar una alianza con el Consejo de la Cultura y las Artes, el municipio, además del Comité de Amigos de Panguipulli y la Fundación de Orquestas Juveniles.
Fuente Original: ElMercurio
|